Lo que hoy encuentras aquí son rosas preservadas: rosas ecuatorianas de verdad, de las que salen a exportación, sometidas a un proceso que las deja intactas de forma y textura durante meses, sin agua, dentro de su cúpula de cristal. Cuatro colores en Quito: la roja «Amor», la rosé «Ternura», la amarilla y la azul. Cuando hay temporada de flores tropicales, los arreglos exóticos se suman a esta misma categoría, y cada ficha dice exactamente qué contiene.
Regarla, sacarla de la cúpula, tocarle los pétalos o dejarla al sol del mediodía en una ventana de Quito. Fuera de eso, no pide nada: si acumula polvo, un pincel suave o un soplo de aire, nunca un paño mojado. Así se conserva mucho más que cualquier ramo fresco.
Porque no depende del día de entrega: llega igual de bien un lunes que un sábado y se queda meses recordando quién la envió. Se paga en dólares con tarjeta de crédito o débito de cualquier lugar del mundo, PayPal o USDT y se entrega en Quito, Cumbayá o el Centro Histórico, el mismo día si el pedido entra antes de las cuatro de la tarde entre semana. Para acompañarla con flor fresca, rosas o cajas de rosas.